Hacer pedazos la soledad
asfaltando hasta ti la ternura,
pretender pan tierno en cada mesa,
agua limpia en cada río,
mares en calma, sin tormentas,
desnudar con unos versos
a los demonios
que cosen petachos en las almas,
evitar que huya el amor
abandonando despobladas
de palabras dos aldeas,
teñir con tinta las mañanas
cuando lloran sin consuelo
en desiertos sin agua y sin tregua,
esconder la timidez en el bolsillo,
disimular mi torpeza ante tus ojos,
no volver a emigrar a la tristeza...


